Yudith Rolón

Yudith Rolón es la Directora General de la Dirección de Verdad, Justicia y Reparación de la Defensoría del Pueblo en Paraguay y  el Punto Focal de la Red Latinoamericana de su país. Ella asistió la edición Global del Seminario de Prevención Raphael Lemkin en junio del 2013 (Polonia) y la edición latinoamericana del Seminario en junio del 2014 (Argentina).

¿Cuáles son las razones que le han llevado a trabajar en el campo de la prevención del genocidio y atrocidades masivas?

Personalmente y familiarmente vengo de la militancia por los Derechos Humanos de mi país, Paraguay, porque mi familia sufrió todo tipo de violaciones a sus derechos durante la dictadura de 1954-1989. Mi padre es desaparecido Político desde 1976, yo y mis hermanos estuvimos en un centro de detención, familiares exiliados, torturados, todo un abanico de crueldad que sufrió mi familia. Integre la Comisión de la Verdad, escuche las voces de miles de testimonios de personas y comunidades originarios, que pasaron por todo tipo de atrocidades, y uno de los compromiso que he asumido es trabajar por el “Nunca Más”, y esto nos lleva a sumar esfuerzos en el mundo entero, en donde la prevención es fundamental. En la visita que realice al campo de concentración de Auschwitz en el marco del “Seminario Raphael Lemkin” del Instituto Auschwitz que se llevó a cabo en Polonia fue trascendental para encarar con más énfasis el trabajo en el área de prevención del genocidio y atrocidades masivas. Los hechos ocurridos hace 70 años aun duelen, y dejaron huellas de la perversidad humana.

Esta situación compromete mis esfuerzos en la prevención del Genocidio y las Atrocidades Masivas que debe ser una obligación colectiva. Debemos trabajar juntos para prevenir y lograr un futuro en el que jamás vuelva a ocurrir un Genocidio. Lo que viví en Paraguay y en Cono Sur de América Latina con la Operación Cóndor y en Auschwitz permanecerá siempre en mi memoria.

¿Cuáles cree que son las acciones y políticas eficaces a largo plazo en la prevención de las atrocidades masivas?

En Paraguay, ninguno de los hechos que se sucedieron históricamente ha sido tipificado como Genocidio o Atrocidades Masivas. Pasamos por dos guerras muy grandes, la primera de 1865-1870, con Argentina, Brasil y Uruguay, que dejo devastado al Paraguay, con la población casi extinguida, y con Bolivia en 1932-1936, una guerra civil en 1947 y una dictadura cívico-militar por casi 35 años , la de Alfredo Stroeesner de 1954-1989. Todos estos eventos están marcado por la muerte, y sus enormes consecuencias y más aún, por la percepción social de que en mi país los grupos étnicos se encuentran desprotegidos y no reciben el trato humanitario que merecen, y que desde antes y durante la Dictadura hubo comunidades que sufrieron crímenes de Lesa Humanidad, que podrían considerarse Genocidio.

Creo que la Red Latinoamericana de Prevención del Genocidio y Atrocidades Masivas, y los puntos focales van por buen camino, en impulsar que los Estados asuman su rol garante de protección de sus ciudadanos, en establecer una política de educación para los alumnos, docentes, funcionarios públicos, fuerzas de seguridad y otros actores sociales, destinado a la concientización y formación en materia de prevención del genocidio y atrocidades masivas. Elaborar programas educativos que inculquen a las generaciones futuras las enseñanzas del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir futuros actos de genocidio.

Asegurar y establecer mecanismos de participación ciudadana, destinada a recoger aportes, sugerencias y recomendaciones de las políticas públicas a ser implementadas en materia de prevención del genocidio y atrocidades masivas. Hacer especial énfasis en la participación de los grupos vulnerables.

Impulsar los procesos de investigación y sanción a responsables por hechos crímenes de lesa humanidad cometidos en el país, y fortalecer los organismos internos dentro de la estructura del Poder Judicial y del Ministerio Público en materia de persecución y castigo.

Realizar alianzas estratégicas con países y organizaciones multilaterales del exterior en materia prevención del genocidio y atrocidades masivas, y fortalecer de la Red Latinoamericana.

Trabajar en la implementación de un sistema de alerta temprana. Monitorear el cumplimiento de los compromisos internacionales contraídos por cada país, y en Paraguay estamos impulsando la creación un Mecanismo Nacional de Prevención del Genocidio y Atrocidades Masivas por ley de la Nación.

¿Creé que su trabajo ha impactado a una persona o un grupo de personas? Si es así  ¿cómo?

Creo que de alguna u otra forma todo el trabajo que estoy haciendo influye en las personas con quienes desempeño mis actividades laborales y a partir de esto, se genera un efecto multiplicador hacia la sociedad. A partir de la entrega del Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia, institución de la cual fui comisionada entre los años 2004 al 2008, y en la Dirección de Verdad, Justicia y Reparación he aportado en concienciación de las personas, en hacer conocer los hechos ocurrido en el Paraguay de la época dictatorial, en especial los niños y jóvenes, en la búsqueda e identificación de personas detenidas-desaparecidas, seguimientos de las causas judiciales , la indemnizaciones monetarias, y la reparación moral a las víctimas, familiares y comunidades, la recuperación de los sitios de memoria, incidir en las políticas públicas de Derechos Humanos. Yo siempre digo, que hay un antes y un después de la Comisión de la Verdad en Paraguay, hoy existe una verdad oficial que es incuestionable, y unas 177 recomendaciones que deben implementadas por el Estado, una de ellas es la prevención. Considerando que el mejor legado es la Memoria Colectiva. Recordar los hechos ocurridos en el pasado contribuye a que estos no se vuelvan a repetir.

¿Cómo describiría un día o una semana de su trabajo?

Cada día doy gracias a Dios por la oportunidad que me da para llevar adelante nuevos retos que afrontar, mis días son intensos con muchas actividades, reuniones con organizaciones de víctimas, recibir a víctimas, familiares, funcionarios, reuniones con los coordinadores, mantener relaciones internacionales vía electrónica, agendar y concretar los viajes al interior y exterior, monitorear las metas, elaborar informes, visitar los centros de memoria, además soy madre y militante en organizaciones sociales y políticos también, eso hace, que la agenda sea muy cargada. Siempre me estimula pensar que estamos construyendo rutas para el mañana, y surcos que aportan al fortalecimiento de la débil democracia de Paraguay, buscando una cultura paz y de memoria. Creo firmemente que somos portavoz de las personas más vulnerable e visibilizada.

¿Qué es lo que le hace sentir más orgullosa de su trabajo?

Como les comente antes, soy hija de un militante que dio su vida por la libertad y la democracia de mi país, seguir en esta lucha es mi mayor desafío, porque a través de este trabajo, honro la memoria de mis padres y mis conciudadanos que han sido víctimas del Terrorismo de Estado, y encontrarme con muchas personas de todo el mundo que igual que nosotros lucha por la dignificación de las personas, es un orgullo, de saber que no estamos solos y que juntos podemos ir construyendo herramientas para un futuro, con un contrato social, entre Sociedad Civil y Estado, tejiendo las mismas aspiraciones de erradicar la pobreza, exclusión social, discriminación, odio, racismo, xenofobia, genocidios y atrocidades en masa.

¿Qué consejo le daría a un nuevo oficial del gobierno que viene entrando al campo de la prevención del genocidio?

Lo más importante para desempeñar eficazmente un programa de prevención del genocidio es el compromiso y pasión que debe poner a su trabajo, informarse y formarse, para lo cual deberán asignarse los recursos humanos, financieros y técnicos necesarios a las instituciones pertinentes para el desempeño de las funciones que les competen en forma eficaz, eficiente y oportuna. Otra cualidad importante, es la transferencia de conocimiento que debe realizar el funcionario capacitado a otro que se inicia.